El agua en el medio urbano

El uso del agua en el medio urbano constituye la relación más directa de la gestión del agua con el ser humano en su condición de ciudadano. En las ciudades se concentran principalmente el uso doméstico y el uso industrial del agua y, aunque éstos no representan un volumen importante de utilización en relación con otros usos, son sin duda los que están vinculados con un porcentaje mayoritario de la sociedad, asentada en las ciudades, ofreciendo un amplio campo para la sensibilización y la puesta en valor del agua. Dada la importancia del uso doméstico, que abarca funciones esenciales como el abastecimiento de agua a la población, está reconocido a nivel normativo su prioridad frente a otros usos en la planificación y asignación de recursos y derechos.

Múltiples estudios coinciden en la tendencia mundial de aglomeración de población en los entornos urbanos. Según UN-Habitat, en 1950, un tercio de la población del mundo vivía en ciudades. Sólo 50 años más tarde, esta proporción ha aumentado a la mitad y seguirá creciendo a dos terceras partes, o 6.400 mil millones de personas, en 2050. Las ciudades son ahora el hogar de más de la mitad de la humanidad. Esto pone aún más énfasis en la necesidad de generar una reflexión sobre los modelos de ciudad actuales y su impacto sobre los ecosistemas acuáticos así como sobre la relación de los ciudadanos de las urbes con los servicios de abastecimiento y saneamiento, probablemente uno de los espacios más directos de aproximación de los individuos con la gestión del agua.

¿Qué recursos consumimos para disponer de agua en nuestras casas, evacuarlas, depurarlas, regenerarlas? ¿Qué relaciones de interdependencia se generan a nivel territorial para mantener estos servicios? ¿Cómo afectan los actuales modelos de desarrollo urbano al ciclo natural del agua? Estas primeras reflexiones sobre los metabolismos urbanos y los modelos de ciudad apuntan hacia la necesidad de enfoques ecointegradores que consideren los múltiples impactos territoriales del uso y consumo del agua en las ciudades.

Además, las mayores exigencias de los ciudadanos con respecto a los servicios de abastecimiento y saneamiento obligan a plantearse unas nuevas consideraciones a nivel de eficiencia, garantía de servicios y gestión de riesgos, así como un nuevo paradigma de sostenibilidad ambiental, que requieren la incorporación de nuevas herramientas y modos de gestión de los servicios urbanos.

Por otra parte, en el marco de este nuevo paradigma de sostenibilidad ambiental, impulsado por la necesidad de cumplimiento de los objetivos de la Directiva Marco del Agua, surgen nuevos retos en los entornos urbanos, que requieren de la aplicación de estrategias innovadoras para la minimización de los impactos de las aguas residuales urbanas en los ecosistemas acuáticos receptores: la mejora en la calidad de los efluentes de las Estaciones Depuradoras, el fomento de la gestión de la demanda de agua a través de la regeneración de las aguas residuales, o la disminución de los impactos en las aguas receptoras por descargas directas de los sistemas de saneamiento en eventos de tormenta son temas sin resolver en la mayoría de las ciudades españolas.

En este sentido, una vez se han conseguido en un porcentaje razonable los objetivos prioritarios de servicio a la ciudadanía y minimización del riesgo de inundaciones en los entornos urbanos, se hace necesaria una gestión de los sistemas de saneamiento y drenaje urbano que integre las distintas partes del mismo de tal manera que las intervenciones que se realicen en los distintos ámbitos conduzcan a la consecución de un mismo objetivo común todavía por cumplir, véase, el buen estado ecológico de los ecosistemas acuáticos. Esta gestión avanzada de los sistemas de saneamiento y drenaje urbano, requiere de una mejora técnica y tecnológica pero también de la incorporación de nuevas formas de gestión que rebasen dichos aspectos e introduzcan nuevas variables como las herramientas económicas, normativas, urbanísticas o la participación ciudadana.

Finalmente, en este nuevo contexto de crisis económica, y a la luz de las presiones por la privatización de los servicios de agua en las ciudades, una última reflexión se hace necesaria. ¿Cúales son los elementos clave en el debate sobre la gestión pública o privada de estos servicios? Desde una visión de la Nueva Cultura del Agua, ¿qué valores éticos hay en juego? Trataremos de dar luz en un debate que actualmente cuestiona de manera dogmática aspectos clave como la eficiencia de los servicios públicos de abastecimiento y saneamiento, o genera confusión entre la recuperación de costes, herramienta para la sostenibilidad económica de los servicios y el lucro de las empresas privadas en la gestión de un servicio básico del ciudadano bajo el negocio del monopolio.

Como vemos, son muchas las cuestiones que se prestan a reflexión en los entornos urbanos. La mayoría de ellas rebasan las cuestiones puramente técnicas e incorporan múltiples aspectos territoriales, urbanísticos, económicos, ambientales, sociales  y éticos, generando un debate cada vez más complejo que requiere de soluciones integrales, coordinadas e innovadoras.

Coordinación de área