Observatorio DMA

Agua y tecnificación del regadío frente a la DMA y el cambio climático es el título del proyecto de la FNCA que pretende analizar la verdadera relación entre la tecnificación del riego y el consumo de agua.  El proyecto se estructura den tres capítulos o partes, con los siguientes nombres:

La paradoja de la tecnificación  (capítulo 1)
El ejemplo español (capítulo 2)
Desafíos y alternativas (capítulo 3)

Además, hay dos vídeos relacionados con el capítulo 1 "La paradoja de la tecnificación" que pueden verse en el canal de Youtube de la FNCA:

A través de los anteriores materiales, desmenuzamos que hay detrás de la falsa creencia de que la modernización de regadío genera automáticamente ahorro de agua y mejora de la calidad del agua. La realidad es que la tecnificación y el aumento de la eficiencia en el riego puede reducir el uso de agua, pero sin embargo, a la vez, aumentar su consumo.

Esta aparente contradicción es lo que se conoce como Paradoja (o Efecto Rebote) de la Modernización, sobre la que hasta la FAO ha advertido recientemente y que la FNCA ya desmontamos en el proyecto "Desmontando falacias sobre agua y cambio climático" 

Existe una falsa creencia que la modernización de regadío genera automáticamente ahorro de agua y mejora de la calidad del agua. La realidad es que la tecnificación y el aumento de la eficiencia en el riego puede reducir el uso de agua, pero sin embargo, a la vez, aumentar su consumo.

Esta aparente contradicción es lo que se conoce como Paradoja (o Efecto Rebote) de la Modernización, sobre la que hasta la FAO ha advertido recientemente y nosotros desmontamos en el proyecto "Desmontando falacias sobre agua y cambio climático" 

Si quieres saber más sobre este tema: 

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Votos particulares que presenta Joan Corominas Masip, vocal nº 69, a diversos puntos del Procedimiento escrito 1/2021 del Consejo Nacional del Agua

1.2. Informe preceptivo del CNA sobre el proyecto de real decreto por el que se modifica el Real Decreto 773/2014, de 12 de septiembre, por el que se aprueban diversas normas reguladoras de trasvase por el Acueducto Tajo- Segura.

El funcionamiento del trasvase Tajo-Segura regulado en el RD 773/2014 viene registrando una elevada frecuencia de situaciones hidrológicas excepcionales o de ausencia de recursos trasvasables que inciden en aumentar el deterioro ecológico del Tajo y reducir la garantía de atender las demandas en el Segura.

Las propuestas de nuevos parámetros para la aplicación de las Normas del trasvase mejoran el funcionamiento del mismo tanto para la situación de los embalses de cabecera del Tajo como para aumentar la garantía de los usuarios del Segura, pero siguen manteniendo un elevado nivel de excepcionalidad (23% de los meses en situación de excepcionalidad o de imposibilidad de trasvase) por lo que resultan poco ambiciosas para los fines perseguidos.

El análisis del funcionamiento actual del trasvase y las distintas propuestas de mejorarlo recogidas en el informe de la Asociación de municipios ribereños de los embalses de Entrepeñas y Buendía (AMREEB), de julio de 2020 pone de manifiesto esta mejora parcial a partir del 40% actual de meses en niveles 3 y 4, hasta la propuesta del CEDEX (23%) y la propia de AMREEB que consigue eliminar los meses en estos niveles 3 y 4 de funcionamiento.

Aceptar esta mayor ambición en reducir la inestabilidad del funcionamiento del trasvase sería muy beneficioso para ambas cuencas. La mejor garantía de los usuarios del Segura requeriría aumentar en unos 56 hm3 anuales la demanda de aguas desaladas, con un incremento de costes asumible por su agricultura intensiva.

Sería un paso hacia la sostenibilidad de la gestión del polémico trasvase Tajo-Segura. Además introduciría una señal para revisar el modelo del regadío de la cuenca con el fin de corregir la insostenibilidad económica, social y ambiental.

En la cuenca del tajo permitiría avanzar en el establecimiento de caudales ecológicos en el próximo Plan Hidrológico en el sentido al que obliga la sentencia del Tribunal Supremo 309/2019.

Por ello VOTO EN BLANCO a la propuesta de Real Decreto.

1.3. Informe preceptivo al CNA sobre el proyecto de real decreto por la que se regula la composición, estructura orgánica y funcionamiento del CNA, y se modifican varias normas reglamentarias que establecen la misma regulación para los consejos del agua de la demarcación y los comités de autoridades competentes.

Desde la aprobación de la ley de Aguas en 1985, los órganos consultivos y de gestión que en ella se regulan han tenido un funcionamiento poco satisfactorio por el excesivo peso representativo de las Administraciones, especialmente la central, y de los usuarios y una mínima representación de la sociedad civil con otros intereses en la gestión del agua y del mundo del conocimiento. Esta regulación es más propia de la herencia corporativista de la antigua ley de aguas de 1879 y muy alejada de los principios de participación que fija la Directiva Marco de Agua.

El propio Libro verde de la gobernanza del Agua en España (marzo 2020) reconoce claramente este sesgo, la disfuncionalidad que comporta y el alejamiento de los postulados de participación de la DMA. En concreto en el Informe de expertos sobre mejora de la coordinación interadministrativa y reforma de los órganos de participación de la administración del agua se hacen propuestas concretas para una nueva composición y funciones del CNA.

Resulta decepcionante que al regular la composición del CNA, facultad que la ley de aguas prevé que ejerza al gobierno por Real Decreto, con criterios de oportunidad y discrecionalidad, se reproduzca con pequeños retoques la actual composición.

En el cuadro señalo la composición actual del CNA, la propuesta en el libro Verde y la propuesta de modificación a debate en el que se observa que no se ha dado ningún paso en la mejora de la participación de la sociedad civil, especialmente de sectores actualmente nada o poco representados, como usuarios recreativos, consumidores, grupos de defensa de los ríos y ecosistemas hídricos, expertos e investigadores, con el objeto de mejorar el debate y el asesoramiento al gobierno en las políticas del agua.

Como Vicepresidente de la Fundación Nueva Cultura del Agua agradezco que en el borrador de Real Decreto se incluya como vocal por designación al Presidente de la Fundación Nueva Cultura del Agua, pero esto no empece para que considere inadecuada la nueva composición del CNA que se nos somete a votación, por lo que mi voto es EN CONTRA de la propuesta

1.4. Plan Nacional de Depuración, Saneamiento, Eficiencia, Ahorro y Reutilización (PLAN DSEAR).

El Plan DSEAR es un análisis correcto de la problemática de la depuración de aguas residuales urbanas y de su gobernanza, realizado con una visión orientada por la Directiva marco del Agua, que se distancia de los tradicionales catálogos de obras de los planes en materia de política hidráulica. Pero no incluye medidas específicas y prioridades que traduzcan este nuevo lenguaje en cambios concretos y operativos.

Se ha elaborado desde la Administración Central, responsable en la cuencas intercomunitarias de que los vertidos de las aguas residuales urbanas no deterioren las masas de agua, y ha faltado la participación activa (no basta la consulta pública) de las administraciones competentes en la gestión del ciclo urbano del agua que es la Local y en la regulación y apoyo de la misma que recae en las administraciones autonómicas: una carencia que augura poco  éxito al DSEAR.

En concreto, dos puntos del Plan me sugieren preocupación:

  • La recuperación de costes se plantea como imprescindible de acuerdo al principio de quien contamina paga y se reconoce la dificultad de su aplicación en los preceptos de la ley de aguas y desde las rémoras políticas del establecimiento de tasas o precios públicos suficientes por las administraciones locales, pero no se avanza nada en concreto, con lo que se augura que no se resolverá la contaminación producida por el vertido de las aguas residuales urbanas.
  • La reutilización se considera como una oportunidad de utilizar un recurso no convencional, sin reparar que no se trata de nuevos recursos a incorporar al sistema hidrológico, salvo en las aguas residuales regeneradas de municipios del litoral y que sus vertidos se realizan actualmente al mar. Debería aclararse esta consideración de recursos ya existentes, y no adicionales, que pueden tener utilidad en substituir recursos de mejor calidad que puedan ser necesarios para el abastecimiento o el buen estado ecológico de masas de agua. Únicamente en el litoral podrían considerarse nuevos recursos que deberían utilizarse, generalmente, para reducir la sobreexplotación de los recursos subterráneos y superficiales y no para generar nuevas demandas.

Acompaño la posición de la Fundación Nueva Cultura del Agua sobre el Plan

Por ello VOTO EN BLANCO a la propuesta de Plan DSEAR.

Con el propósito de avanzar hacia una transición hídrica justa, acabamos de elaborar un informe de observaciones del estudio de impacto ambiental y plan de obras del proyecto "Transformación en regadío de Tierra de Barros", en estos momentos en información pública hasta el 29 de junio. 

La Consejería de Agricultura, Desarrollo Rural, Población y Territorio de la Junta de Extremadura tiene en información pública este proyecto de transformación de nuevos regadíos de más de quince mil hectáreas en Tierra de Barros, Badajoz.

El proyecto consiste en la transformación a regadío de una superficie total de 15.170,97 hectáreas en la comarca de Tierra de Barros (Badajoz), en terrenos ubicados en los municipios de Aceuchal, Alange, Almendralejo, Fuente del Maestre, Mérida, Ribera del Fresno, Solana de los Barros, Torremejía, Villafranca de los Barros, Villagonzalo, Villalba de los Barros y La Zarza. El recurso hídrico necesario se pretende captar de los embalses de Alange y Villalba de Barros. El proyecto de transformación a regadío viene a ejecutar el Plan General de Transformación aprobado en 2017 (DOE 4/1/2018), sobre la llamada «Zona de Barros» declarada gran zona de interés autonómico para el regadío de acuerdo con el texto refundido de la Ley de Reforma y Desarrollo Agrario de 1973 (Decreto 232/2014, DOE 27/10/2014).

Votos particulares que presenta Joan Corominas Masip, vocal nº 69, a diversos puntos de la 2ª vuelta del Procedimiento escrito 1/2021 del Consejo Nacional del Agua

1.2. Informe preceptivo del CNA sobre el proyecto de real decreto por el que se modifica el Real Decreto 773/2014, de 12 de septiembre, por el que se aprueban diversas normas reguladoras de trasvase por el Acueducto Tajo- Segura.

La respuesta dada por el Ministerio a mi alegación, y a las demás presentadas, se reduce a mantener el texto inicial de RD sometido a informe del CNA con el argumento que lo único que se pretende con el mismo es que “la reforma tiene por finalidad dar cumplimiento a la disposición adicional quinta 2 de la Ley 21/2015, que establece lo siguiente: “con el único objetivo de dotar de mayor estabilidad interanual a los suministros, minimizando la presentación de situaciones hidrológicas excepcionales a las que se refiere el nivel 3, sin modificar en ningún caso el máximo anual de agua trasvasable”.

Considera el Ministerio que la propuesta de AMREEB, hecha suya por la Fundación Nueva Cultura del Agua, produciría una anulación de la inestabilidad del funcionamiento del trasvase, no  valorando la gran ventaja para ambas cuencas y para el buen estado de las masas de agua del Tajo produciría este funcionamiento regular de la infraestructura del trasvase

Admite el Ministerio que un efecto positivo de la reforma propuesta por AMREEB sería aumentar los niveles embalsados en cabecera, y que empezarían a producirse vertidos en los aliviaderos, que valora en 2 hm3 anuales. Es una demostración que la propuesta de AMREEB contribuiría a la mejora del estado ecológico del Tajo, en línea con la Sentencia del Tribunal Supremo 309/2019 que obliga a establecer los caudales ecológicos en todas las masas de la cuenca (2 años sin dar cumplimiento a la Sentencia).

Por ello VOTO EN BLANCO a la propuesta de Real Decreto.

1.3. Informe preceptivo al CNA sobre el proyecto de real decreto por la que se regula la composición, estructura orgánica y funcionamiento del CNA, y se modifican varias normas reglamentarias que establecen la misma regulación para los consejos del agua de la demarcación y los comités de autoridades competentes.

No se ha admitido ninguna de las consideraciones de mi voto particular, con la escusa de que se trata de que la reforma de la composición del CNA tiene un “ámbito limitado” que solo pretende "adaptar su composición a la reestructuración de los Departamentos Ministeriales” y que podrá analizarse en el futuro una reforma más amplia en una reforma legal.

 La respuesta del Ministerio representa una escasa ambición política y una contradicción con las propuestas al respecto contenidas en el Libro Verde en el que se propugna por una apertura del CNA a la participación de toda la sociedad.

Hay que señalar que el artículo 19, del Consejo Nacional del Agua, en su apartado.4 de la ley de Aguas señala:”su composición y estructura orgánica se determinarán por Real Decreto”.

La única modificación aceptada de otras alegaciones consiste en volver a la situación vigente de que exista un vocal designado experto en regadío a propuesta del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, en vez de substituirlo por el Presidente de la Fundación Nueva Cultura del Agua, con lo que se reduce la participación de los intereses en la gestión ambiental del agua.

Por todo lo cual mi voto es EN CONTRA de la propuesta

1.4. Plan Nacional de Depuración, Saneamiento, Eficiencia, Ahorro y Reutilización (PLAN DSEAR).

Únicamente se han aceptado pequeños cambios, no relevantes, a las propuestas elaboradas por la Fundación Nueva Cultura del Agua, y que hice mías.

Por ello VOTO EN BLANCO a la propuesta de Plan DSEAR.