Los trabajos recogidos en este nuevo volumen del Informe OPPA trazan un recorrido temático que va de las emergencias que la pandemia ha generado, o sencillamente evidenciado, al debate sobre una obra emblemática de una concepción de la política de aguas obsoleta. Por un lado, la necesidad de garantizar los derechos humanos al agua y el saneamiento, latente en ciertos grupos de la población, que emerge como una urgencia para la prevención del contagio, evidenciando carencias ocultas. Por otro, la obstinación de los representantes (incluidos políticos electos) de ciertos grupos de presión y parte de la administración hidráulica en defender una obra –el recrecimiento de la presa de Yesa- contra la evidencia de su inestabilidad y, por ende, de su inutilidad. La insistencia en apuntalar un modelo de producción agroindustrial, cuyo balance neto de gases de efecto invernadero y los efectos de contaminación de aguas y suelos, pérdida de biodiversidad, erosión, etc. que conlleva, han sido firmemente establecidos y están en última instancia en el origen zoonótico de pandemias como la actual, compromete el buen estado de los ecosistemas y la provisión de servicios ecosistémicos vitales. Pero, además, condena al atraso a los territorios que siguen apostando por la vieja cultura del agua. Atraso, entiéndase bien, no como posicionamiento en una senda predeterminada de progreso, sino como incapacidad para reconocer los problemas y abordar los cambios necesarios para superarlos.

 

El 8 de junio el Presidente de la Comisión de Medio Ambiento, Agua y Ordenación del Territorio, Juan Ignacio Ponce Guardiola, cursó una invitación a diferentes profesionales, entidades y asociaciones para […] presentar aportaciones y propuestas, en el ámbito del medio ambiente, el agua y la ordenación del territorio. En respuesta a dicha invitación se redactó el texto cuya traducción al castellano se reproduce a continuación. Se ha decidido mantener el original sin modificaciones, con la única salvedad de un par de observaciones a pie de página que remiten a eventos relevantes, posteriores a la remisión del documento a las Corts en junio de 2020, como la presentación del informe del Relator Especial de Naciones Unidas sobre los derechos humanos al agua potable y al saneamiento, acerca de Los derechos humanos yla privatización de los servicios de agua y saneamiento, en julio de 2020, o la aprobación de la Directiva (UE) 2020/2184 relativa a la calidad de las aguas destinadas al consumo humano en diciembre de 2020.

 

Entre 2017 y 2020 la Fundación Nueva Cultura del Agua ha llevado a cabo los proyectos QClima (Caudales ecológicos: valoración de experiencias en las cuencas españolas y propuestas adaptativas frente al cambio climático) y su segunda fase, QClima II (Caudales ecológicos: avances en el conocimiento y propuestas adaptativas al cambio climático en las cuencas españolas), ambos cofinanciados por la Fundación Biodiversidad, Ministerio para la Transición Ecológica. Entre otros resultados de interés, este proyecto ha analizado los posibles impactos del cambio climático sobre la dinámica hidrológica de los ríos, ha valorado la validez de las metodologías actuales en el establecimiento de los regímenes de caudales ecológicos, particularmente en relación con su robustez frente al cambo climático y ha realizado una serie de propuestas para mejorar a nivel metodológico y práctico la definición, establecimiento, aplicación y seguimiento del régimen de caudales ecológicos. Pueden consultarse todos los resultados obtenidos en este enlace: https://fnca.eu/investigacion/proyectos-de-investigacion/q-clima 

En relación con las consecuencias hidrológicas del cambio climático, el trabajo realizado en el seno del proyecto QClima muestra reducciones de las aportaciones totales anuales en la mayoría de masas fluviales y cuencas estudiadas. Además, esta reducción puede ser importante en
los meses de estiaje. Desde distintos ámbitos se viene sugiriendo la idea de que dicha reducción de las aportaciones debería traducirse en una corrección correspondiente a la baja en los valores de caudales ecológicos actualmente fijados. ¿Tiene sentido dicha sugerencia? ¿Qué debería tenerse en cuenta a la hora de adaptar los caudales ecológicos al cambio climático?

A lo largo de todo el trabajo realizado en el proyecto QClima se ha constatado la necesidad de una reflexión profunda acerca de la relación entre cambio climático y caudales ecológicos y se han aportado algunos resultados y conclusiones que pueden ayudar a contestar a tales preguntas. Estas conclusiones se refieren a i) la robustez de las metodologías de definición de caudales ecológicos en escenarios de cambio climático; ii) las series temporales utilizadas para la definición de caudales ecológicos con métodos hidrológicos y iii) la idoneidad de los caudales ecológicos actualmente establecidos en escenarios de cambio climático. A continuación se avanza una respuesta a las preguntas planteadas con una síntesis de estas tres cuestiones.