En su juventud, Glenda Pickersgill solía ir a jugar al río. Actualmente posee junto a sus aguas una finca de 68 hectáreas dedicadas al ganado y lleva quince años repoblando sus orillas con plantas tropicales. Es una de las activistas que se oponen a la construcción de la presa de Traveston.
© Aarón Burton
El proyecto de la presa Traveston · Australia
