Pescadores en uno de los caños de la ciénaga de Bañó, cuyas aguas han quedado convertidas en un lecho de barro. Urrá ha cambiado el orden natural: ya no hay meses de inundación y sequía para las ciénagas porque las fluctuaciones en los niveles del río son reguladas por la represa. Por ello los bosques se han muerto y la fauna ha emigrado.
© Conchita Guerra
La presa de Urrá en el río Sinú · Colombia
