Isabela Domicó y José Palacio, mamá y padrastro del líder Lucindo Domicó, no olvidan a su hijo muerto en abril de 1999, a manos de los paramilitares, por ejercer la defensa pacífica de los derechos de su pueblo. Este no fue un hecho aislado: durante la construcción y el llenado de Urrá I los paramilitares amenazaron, secuestraron o mataron a decenas de indígenas que luchaban por el respeto a los derechos de su pueblo, dejando un rastro de sangre y dolor en el pueblo Embera Katío.
© Conchita Guerra
La presa de Urrá en el río Sinú · Colombia
