Agenda Ciudadana. Viernes 22 de octubre

19:00 h.
ARP Conflictos en la cuenca del Ebro
EL CASO DE SANTALIESTRA
Facultad de Ciencias Ecónomicas y Empresariales. Aula 16B
C/ Doctor Cerrada, 1. Zaragoza

Jesús Sampériz, de ACUDE -Asociación para la Defensa del Ésera-, nos mostrará cómo fue el desarrollo del conflicto en torno al intento de construcción del embalse de Santaliestra. La lucha de un pueblo y una comarca, apoyados también por el resto de afectados a través de COAGRET, consiguieron que el Ministerio de Medio Ambiente descartara la obra.

SANTALIESTRA: HACIENDO MEMORIA DE UN CONFLICTO FLUVIAL

Era sabido que el Ésera se hallaba en la lista de ríos para ser ejecutados en un pantano, pues antes de que algún rotulador dibujara una horca en el término de Santaliestra, fue la localidad de Campo la que estuvo amenazada por un embalse, pero me referiré a las circunstancias que convirtieron al caso de Santaliestra en especialmente singular dentro de la problemática común a otros proyectos de grandes embalses (Biscarrués, Mularroya, Lechago, el finalmente descartado de Jánovas…) o de recrecimiento (Yesa).

Regante, lo que necesitas es amor. Foto: Victoria Trigo

Por un lado, Santaliestra sirvió tanto a los defensores de la naturaleza como a los favorables a la vieja política de embalsar caudales fluviales “para que no se desperdicie ese agua en el mar”, para saber que los primeros todavía pueden confiar (al menos, un poco) en los tribunales para que un despropósito del calado de Santaliestra quede paralizado. Además, los riesgos de un pantano en Santaliestra, con sus similitudes con el desastre de Vajont (Italia), abrieron los ojos a una visión allende el territorio local y nacional, propiciando conocer más y mejor las consecuencias de desatender criterios científicos a la hora de dar el visto bueno y firmar sentencias contra ríos y habitantes. Esto reforzó la lucha no sólo contra el pantano de Santaliestra, sino contra todas las amenazas de esa índole.

Por otro, en Santaliestra se contó con una mujer que se hizo famosa sin proponérselo y fue apodada la súper-abuela. Efectivamente, María Campo encarnó en su avanzada edad y con su salud deteriorada a esa colectividad popular que sabe que tiene razón y que no se acobarda ante el poderío de músculos, uniformes y brutalidad. Persona y personaje, María ya no se desprendió de su expresión de mujer bien plantada que hoy, años después de su fallecimiento, sigue presente en el recuerdo de quienes fueron sus vecinos.

Maria Campo, de Santaliestra, en Barcelona el 10-3-02. Foto: Victoria Trigo

Sin embargo, saber que el pantano de Santaliestra no se construirá, es una victoria que tras la justa valoración de la misma y con la perspectiva del tiempo transcurrido, deja flecos de amargura, de reflexionar cuántas barbaridades así podría haberse evitado si la justicia oficial no fuera tan cara económicamente y tan opaca para ser comprendida y ejercida por los afectados por grandes pantanos y trasvases.

Haciendo memoria de lo sucedido con Santaliestra, es duro aceptar que, en plena democracia, pudo haberse fraguado una tragedia en el Ésera y que tal pesadilla sólo se disipó en los tribunales y no con el diálogo y en base al respeto debido a los pueblos y al medio ambiente. Y también es duro reconocer que en 2010, las intenciones de los partidos políticos mayoritarios -quizás con mejores modales, sin fuerzas del orden mamporrero tomando las calles de ningún Santaliestra-, continúan siendo las de especular y mercadear con los ríos.

Victoria Trigo Bello
Miembro de Coagret
Escritora y activista en defensa del medio ambiente

(más información) Los Conflictos en la cuenca del Ésera en la comarca de la Ribagorza

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