18;30 h.
ARP Conflictos de la cuenca del Ebro
BISCARRUÉS. Recorrido por un río herido: el Gállego
Lola Giménez. Portavoz de la Coordinadora Biscarrués- Mallos de Riglos.
Facultad de Económicas y Empresariales. Aula M5.
Doctor Cerrada, 1. Zaragoza
21:00 h.
ARP En concierto
Desbordamiento de la poesía. Emilio Gastón
Albéniz Music Bar
Calle de la Cadena 5-7. Zaragoza
Lola Giménez, portavoz de la Coordinadora Biscarrués-Mallos de Riglos nos explicará la historia de un territorio amenazado: La Galliguera. Por la noche, Emilio Gastón, ex-Justicia de Aragón, recitará poemas en el Albéniz.

Emilio Gastón recitando Los nubepensadores acompañado por José Antonio Labordeta en la Gala de
Homenaje a las Gentes que Luchan por Defender los Ríos. Foro Mundial de la Luchas del Agua. 2008.
Foto Pipa Álvarez
Reflexiones sobre el proyecto del embalse de Biscarrués.
Texto: Javier Martínez Gil
Foto: Pipa Álvarez
El término «herido» se queda corto, porque el Gállego es un río que tendría que estar en la UVI , pero lejos de ser así, todavía pretenden darle un par de vueltas de tuerca más con la construcción de un nuevo gran embalse que inundaría un tramo de valle muy especial y detraería 300 hm3/año más del cauce principal para almacenarlos en otro tres nuevos embalses tres, en este caso laterales, con los que ampliar la superficie regada y beneficiar a perpetuidad de unos pingües beneficios hidroeléctricos a quien le sean adjudicados. Estoy hablando del proyecto del embalse de Biscarrués.
La hipocresía y la complicad de la Administración responsable pretende decirnos que han sido hechos los estudios pertinentes que aseguran que todo ese nuevo impulso explotador no degradaría al río ni lo disfuncionaría, porque garantiza esa vergüenza de caudal al que han querido darle el nombre de «ecológico», que equivale a admitir que a cada río le sobra el 90% de su agua, y que ese agua hay que dársela a quien la «necesita».
¿A quien le sobra un riñón, una mama, un testículo, un ojo, un oido, el pelo, dos dedos de cada mano, la mitad de los dientes, por más que pueda vivir sin ellos al tener dos?¿Podríamos acaso hablar de una respiración ecológica, reducida a cinco inspiraciones por minuto, suficiente para vivir y decir que el resto nos sobra? ¿De qué modo de vida estaríamos hablando?
Todo tiene un límite y un momento. En el Gállego ambos han sido ampliamente sobrepasados. Hay actuaciones que en su día fueron oportunas, incluso necesarias, pero hoy ese tipo de obras en nuestro país son improcedentes, no tiene sentido seguir proyectándolas; son incluso contraproducentes, porque en la sociedad han surgido otros valores y otras necesidades que atender, y porque los ríos tienen otras funciones que cumplir que las de dar satisfacción al afán sin limite de la codicia humana, sea en este caso la de un poderoso sindicato de riego, un poder hidroeléctrico o una gran constructora. Hoy los ríos, lo poco que de ellos va quedando en Aragón, pueden dar otras prestaciones que antaño no eran necesarias, y hoy en cambio, sí.
Estamos hablando de un tramo del río hermoso, en el que más de cien mil personas cada año disfrutan con sus kayaks. Ese espacio ya tiene un destino evidente, ser lo que ahora es, belleza, oferta lúdica, patrimonio de memoria e identidad de Aragón, en un escenario paisajístico y cultural que forma parte de nuestro orgullo y personalidad, y ademá sgenera riqueza y bienestar.
Junto a la presencia de un río vivo que la atraviesa, configuran la majestuosidad de la Comarca a la que el río ha dado su nombre: la Galliguera, los Mallos de Riglos y Agüero, con las colonias de buitres que Félix Rodriguez de la Fuente filmó, los castillos de Loarre y la Ballesta, la colegiata de Bolea, el románico de la zona, la villa de Ayerbe, etc. Todo eso forma parte de una unidad estética y cultural centrada entorno al río, hoy en plena pujanza gracias a las aguas bravas que ahora quieren silenciar.
La Galliguera es un ejemplo de libro de desarrollo sostenible; es decir respetuoso. Disfruta de una vitalidad y tiene una ilusión colectiva, la que les ha dado el río con sus aguas. Se ha visto favorecida por el mejor regalo que le puede caer a una comarca, la llegada de gente joven y preparada, sana y con entusiasmo. ¿Quién tiene derecho a destruir tamaña expectativa? ¿Quién puede robar este patrimonio a las generaciones venideras y a todos los que lo usamos con respeto?
No hay razón de necesidad de nadie que justifique tamaña destrucción ni semejante inversión, ni regantes ni hidroeléctricos. Valen más las cintas que el manto. Llegado el caso, sería más barato y juicioso retirar cinco mil o diez mil hectáreas del regadío actual a cargo del Estado, que hacer semejante inversión económica y tamaño atropello patrimonial y moral a la gente afectada.
Otra cosa son los intereses en juego, la codicia del dinero público que mueve una obra así, las comisiones y el chalaneo político y los electoralismos a los que se presta. Quienes la reclaman y quienes tienen la responsabilidad de hacerla o desestimarla, parece que han perdido no sólo el sentido común sino también el sentido del límite.
El imprevisible coste final de esa obra, y de las complementarias necesarias, esos otros tres grandes embalses eufemísticamente llamados «balsas» de almacenamiento en tránsito. En estos tiempos de crisis económica, hay necesidades sociales mucho más perentorias que atender.¿Qué no se podría hacer con ese dinero para prestaciones sociales más menesterosas?
He dicho muchas veces que si las personas hoy amenazadas por ese proyecto, en vez de ser la gente autóctona aragonesa, la que lleva siglos allí instalada, fueran inmigrantes de segunda o tercera generación, ni el Presidente Zapatero ni Marcelino Iglesias se atreverían a impulsar esa obra, sabedores de que serían acusados de xenófobos. Hoy los afectados somos todos.
(ver caso de Biscarrués en la exposición «Agua, rios y pueblos»)
¡Larga vida al Gállego! No al pantano de Biscarrués
- Río Gállego a los pies de los Mallos de Riglos. Foto: Pipa Álvarez
- Emilio Gastón recitando Los nubepensadores acompañado por José Antonio Labordeta en la Gala de Homenaje a las Gentes que Luchan por Defender los Ríos. Foro Mundial de la Luchas del Agua. 2008. Foto Pipa Álvarez


