Desde hace más de 20 años, el embalse de Itoiz y el Canal de Navarra han sido un proyecto controvertido. Para unos , entre los que se encuentran los anteriores gobiernos forales, es una obra estratégica que va a traer riqueza  y vertebración a Navarra, para otros, es un despropósito de dudosa rentabilidad económica, social y ambiental que ha supuesto un golpe de muerte al último gran río pirenaico que permanecía sin grandes presas: el Irati. 

Estas fechas,  en que se ha finalizado la primera fase del Canal, deberían ser un buen momento para  hacer una valoración de lo que ha supuesto este proyecto. El nuevo Gobierno de Navarra ha anunciado que, antes de iniciar las obras de la Segunda Fase que llevarían las aguas de Itoiz al otro lado del Ebro, hay que hacer estudios de las demandas y de las alternativas que sirvan de base para un proceso de información y participación.

La Fundación Nueva Cultura del Agua ha llevado a cabo el informe "Alternativas al abastecimiento y riego de la Ribera sur de Navarra" que pretende ser una aportación a ese anunciado proceso participativo. Consta de tres capítulos: el primero aborda la historia del Canal de Navarra especialmente de su Segunda Fase, el segundo analiza las demandas de abastecimiento y las posibles alternativa y el tercero se centra en la situación del regadío en la Ribera y las posibles alternativas.

El informe se presentará el viernes 19 de febrero en Pamplona: http://bit.ly/1KfdItr