El cuarto plan hidrológico del Guadalquivir necesita mejorar la gobernanza
El pasado 27 de enero la Mesa Social del Agua de Andalucía participó en la primera jornada pública de difusión y participación del Esquema Provisional de Temas Importantes del Guadalquivir, Ceuta y Melilla organizada por la Confederación hidrográfica del Guadalquivir.
En la jornada, la Mesa trasladó sus observaciones al EpTI y los retos a los que se enfrenta esta cuenca.
Estado y riesgo de las masas de agua superficiales y subterráneas de la cuenca. Gran aumento de las masas en mal estado y riesgo desde 2022 (tercer ciclo) y 2024 (documentación inicial del cuarto ciclo): 65% en mal estado y 96% en riesgo. ¿Razones, perspectivas, consecuencias?
Sigue la evolución errática y confusión sobre la cuantificación de las aportaciones de la cuenca. El Índice de explotación de las aguas de la cuenca (WEI+) es mayor que el que se reconoce: no es 0,47 sino del en torno a 0,65. A esto añadir el impacto del cambio climático, agravado en los últimos estudios del CEDEX, septiembre de 2025.
El déficit, la “brecha”, que es la relación entre recursos disponibles y demandas, es superior al considerado en la documentación. En la Ficha 6 se da una batería de cifras, de 154 a 181 hm3/año. Consideramos que esa cifra puede muy superior.
Necesidad de asumir un diagnóstico de la situación más riguroso sobre la gravedad de la situación de la cuenca. Necesidad de una valoración crítica de la trayectoria seguida: 45% de lo ahorrado para nueva superficie; alta de control de las aguas subterráneas.
Incorporar en la planificación el principio de transición hídrica justa. El concepto de justicia y equidad. Es necesario introducir en el debate la realidad de la desigualdad. En los usos urbanos la realidad de las medianas y pequeñas poblaciones. En el sector agrario, la estructura de la distribución desigual de las explotaciones en Andalucía (el 20-80, el 80-20). Hay que incorporar en el Plan la estrategia de la reasignación del agua con criterios sociales, ambientales y territoriales.
Todo esto conduce a la necesidad de mejorar la gobernanza. Más voluntad de compartir los problemas en su dimensión real. Aceptando la interlocución de los que no han tenido capacidad de defender sus posiciones. Empezando por diseñar un programa de participación activa real para la elaboración de este EpTI. El ejemplo de la Mesa Social del Agua de Andalucía.

