Entendemos la educación en agua desde una perspectiva amplia que promueve cambios personales y culturales en la búsqueda de una sociedad más sostenible y solidaria. Queremos formar parte de una sociedad consciente y preocupada por su entorno y por los problemas relativos a él; una sociedad que tenga los conocimientos, las competencias, la motivación y el sentido del compromiso que nos permita trabajar conjuntamente en la resolución de los problemas actuales relacionados con el agua.

Para conseguir una implicación real y positiva de los actores sociales en la promoción de un uso sostenible del agua y la conservación de los ecosistemas fluviales, no es suficiente con el desarrollo de iniciativas legales o técnicas, sino que resulta  imprescindible contar con herramientas efectivas  de carácter social como la educación ambiental, la comunicación y la participación, estrategias todas ellas que ayuden a promover la extensión social de la Nueva Cultura del Agua.